
¿Cómo funciona el sistema de compra programada?
¿Qué es la compra programada?
Es un sistema colectivo de financiamiento en el que varias personas se agrupan para adquirir un bien (en este caso, una casa). Cada integrante aporta una cuota mensual a un fondo común y, a través de adjudicaciones periódicas, uno o varios participantes reciben el inmueble.
No es un crédito bancario tradicional (no hay intereses altos), sino un mecanismo de planificación y ahorro estructurado con respaldo legal.
¿Cómo funciona el proceso?
- Formación del grupo:
Un conjunto de personas (por ejemplo, 192 en el modelo de Inmoalianza) se organiza en un plan con un mismo objetivo: adquirir vivienda. - Aportes mensuales:
Cada miembro paga una cuota fija o programada. Ese dinero se acumula en un fondo común que la empresa administra. - Adjudicaciones:
Se realizan mensualmente mediante sorteo o licitación (puja con anticipación de cuotas para participar deben de descargar, llenar el siguiente formulario y enviar al número de atención al cliente: 0999 122 721 / 0968 059 911
Los ganadores reciben la casa o el financiamiento equivalente para la compra.
El resto sigue aportando hasta completar el ciclo del plan.
Plazo del plan:
Generalmente de 5 a 10 años, dependiendo de la modalidad.
Todos los participantes terminan adjudicados en algún momento del ciclo.
Ventajas frente al crédito tradicional:
- Sin intereses elevados como en préstamos hipotecarios.
- Solo se paga una cuota de administración o gastos operativos.
- Se fomenta la disciplina de ahorro.
- El acceso no depende del historial crediticio, sino del compromiso de pago.


Ejemplo sencillo
192 personas ingresan a un plan.
- Cada mes todos pagan su cuota (ejemplo: USD 300).
Con ese fondo acumulado, la empresa adjudica varias viviendas cada mes. - Si ganas en un sorteo, recibes tu casa antes de terminar de pagar; sigues cumpliendo tus cuotas hasta completar el plazo.
- Al final del ciclo, todos los integrantes reciben su vivienda.
En resumen
La compra programada de casa es un mecanismo colaborativo: todos aportan, todos reciben. Es ideal para quienes quieren planificar su vivienda sin intereses bancarios, con plazos claros y reglas establecidas.

